La bitácora de a bordo
No vendemos herramientas: navegamos los mares rojos que otros se negaron a cruzar y dejamos constancia. Cada aventura está anonimizada, con su rumbo, su arquitectura y un botín verificable.
"Los piratas no piden permiso para navegar mares nuevos."
El Data Lake
Hundido
Un mar de datos en AWS con 976 tablas que nadie podía sondear: 7 meses de silencio probando BI y un tablero con IA alimentado a mano con Exceles. Trazamos el mapa, levantamos una capa semántica consultable por API y reflotamos los datos — backend y tablero en producción en 6 días.
El Atacante
Invisible
Una fintech movía dinero con una credencial filtrada — y el vigía del WAF respondía 200 OK, porque las peticiones parecían "válidas". El atacante navegaba en silencio. SecMon caza por comportamiento, no por firma: del hallazgo manual días después, a la alerta en la primera petición.
El // que
Burló al WAF
Un corsario esquivó las restricciones por IP agregando // al path: /admin daba 403, //admin daba 200. El WAF decía bloqueado; un // decía otra cosa. SecMon lo cazó por comportamiento en menos de 5 min — y volvió a alertar cuando viró a bypass unicode. Dos fases, doce minutos, cero cuentas fraudulentas sobrevivientes.
El Vigía de
Bolsillo
El contrato de monitoreo era de 9 a 6 — pero los ataques llegan de noche y en fin de semana. Automatizamos la respuesta en tres cubiertas: detección, un filtro de IA que mata el 80% del ruido, y el cañonazo al WAF con un mensaje de texto. El aviso persigue al vigía al teléfono y dispara desde el bolsillo: del avistamiento al bloqueo, 23 segundos — sin pagar un SOC 24/7.
● Próximo rumbo
¿Tienes un problema que nadie más se atrevió a navegar?
Cuéntanos tu mar rojo arrow_forward